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domingo, 20 de mayo de 2012

Miaccum, una mansio en la Via XXIV

        A unas 24 millas romanas (más de 30 kilómetros) de Segovia, en dirección a Complutum (la actual Alcalá de Henares), de la que le separaban 54 millas, el Itinerario de Antonino, una especie de mapa de carreteras fechable en los siglos II-III  d.C., situaba Miaccum, descendiendo la calzada de la Fuenfría que era el único paso que permitía atravesar la Sierra de Guadarrama hacia zonas llanas. La localización de restos de un tramo de calzada a pie de monte y de un edificio identificado como mansio (equivalente a las modernas posadas, un lugar para descansar durante el viaje) en el lugar hoy conocido por El Beneficio, en Collado Mediano, ha llevado a los arqueólogos a proponer que se trata, efectivamente, del citado lugar. La zona no estuvo muy habitada, pero, debido a su situación en terrenos graníticos, sí tuvo interés económico ligado a la minería.
           La calzada que transcurría junto a la mansio era de segundo orden, como demuestra su anchura. Convertida en via pecuaria y con frecuentes avenidas de agua cuando llueve, ha sufrido un enorme deterioro. Sobreviven los margines o bordillos, formados por grandes piedras que limitaban el ancho de la calzada, construida, como era habitual, con tres estratos (cimentación, capa intermedia y capa de rodadura), de los que se ofrece una reconstrucción en la zona que ocupa el nuevo Centro de Interpretación.

Restos de la calzada romana


Reconstrucción de calzada romana tipo


        La mansio, un edificio modesto, constaba de un edificio principal de planta cuadrangular, compuesto por dos alas en torno a un patio, aparentemente descubierto. En el ala norte se encontraban la entrada principal y las habitaciones (dormitorios, quizá con un acceso a una segunda planta, y sala común) y en el ala sur unas termas, a las que se entraba desde el patio distribuidor, compuestas por tres estancias con hipocausto y horno externo. Al este, junto a los baños, hay una cocina con una gran cisterna para recoger el agua de lluvia. En los alredores, aún sin excavar, probablemente existieron graneros y establos. La mansio estuvo cercada.

Reconstrucción de la planta de la mansio

        


Zona termal con hipocausto


      La mansio se estableció  en torno al siglo II d.C. Fue destruida o remodelada a finales del siglo III y conoció su máximo esplendor en el siglo IV. Los bárbaros la arrasaron en el siglo V y fue definitivamente abandonada en el siglo VI.



Vista general desde el norte


        El acceso al yacimiento está bien señalizado. Existe un camino de tierra por el que se puede circular hasta llegar al aparcamiento situado junto al Centro de Interpretación (habitualmente cerrado al público). Hay que avanzar a pie unos cien metros por el empedrado de la antigua calzada hasta llegar a la mansio, que se encuentra techada, pero no tiene paneles explicativos. Existe una pequeña guía realizada por varios autores y publicada por el Ayuntamiento de Collado-Mediano: Collado Mediano. El legado de Roma, Madrid  2006.


viernes, 18 de febrero de 2011

Contubernia Gregoriana X: Petavonium

A finales del siglo I a.C., la Legio X Gemina se asienta en el valle de Vidriales, entre los actuales pueblos de San Pedro de la Viña, Rosinos de Vidriales y Santibáñez de Vidriales, en un lugar de gran interés estatégico: junto a la Via XVII, que unía Bracara Augusta con Asturica Augusta (pasando por Aquae Flaviae), que permitía la comunicación con la Gallaecia por un lado y, desde Asturica, con la Lusitania por otro, siguiendo la Vía de la Plata, y cerca de la zona en que se habían desarrollado las guerras contra cántabros y astures (26-19 a.C.) y del complejo minero de Las Médulas.

El primer campamento ocupaba 17 ha., tenía capacidad para más de cinco mil soldados y estaba protegido por una muralla y un foso doble. La función de la legión era pacificar, controlar y administrar el territorio y entrenar a las tropas auxiliares reclutadas en la zona.


En el año 63 d.C., la Legio X Gemina marcha a combatir en la frontera del Danubio y el campamento queda deshabitado, hasta que en época de Domiciano se acantona dentro del viejo cuartel el Ala II Hispanorum Civium Romanorum, una unidad auxiliar de caballería de jinetes hispanos con ciudadanía romana. Levantan en el interior del campamento uno mucho más pequeño, de 4,5 ha., rodeado por una muralla de mampostería trabada con argamasa, con torres en su perímetro y cuatro puertas orientadas a los cuatro puntos cardinales, y un foso de unos 4 m. de anchura. Las nuevas edificaciones están cerca de la muralla, y por eso se hace la ronda tras la muralla vieja. Quedan restos de dos puertas (la decumana y la praetoria, esta última con dos vanos, uno de entrada y otro de salida, flanqueada por dos torres para los cuerpos de guardia y con una cisterna próxima), los principia o cuartel general, el valetudinarium u hospital, construcciones residenciales y para actividades diversas de la tropa. A partir de Diocleciano, se transformó en la Cohors II Flavia Pacatiana, activa todavía a finales del siglo IV d.C.



A las tropas les seguía siempre un gran número de civiles (familiares, comerciantes, prostitutas, esclavos…), que se asentaban en las proximidades de los campamentos dando lugar a núcleos de población a veces muy extensos. Petavonium es el nombre que recibió la ciudad que nos ocupa y llegó a ocupar entre 80 y 90 ha. Su centro urbano podría encontrarse en torno a la actual ermita de Nuestra Señora del Campo, y posiblemente tuvo termas públicas y un templo dedicado a Hércules. La ciudad continuó habitada hasta las invasiones bárbaras, en el siglo V d.C.
En el Itinerario de Antonino se menciona la mansio de Petavonium; de este núcleo de población civil quedan escasos restos: la fuente romana de San Pedro de la Viña e inscripciones en casas e iglesias de los alrededores.

jueves, 17 de febrero de 2011

Contubernia Gregoriana IX: Aquae Flaviae (Chaves)

Aquae Flaviae (la actual Chaves) ocupaba un lugar estratégico en la Via XVII del Itinerario de Antonino, convergencia de las vías romanas que comunicaban Bracara Augusta (Braga) con Asturica Augusta (Astorga), por el camino más corto, y, hacia el norte, con Iria Flavia (Padrón), muy transitadas gracias a los abundantes recursos naturales que se exportaban a Roma desde la que fue Gallaecia. La existencia de aguas termales (que dan nombre a la ciudad) permitiría a los muchos legionarios destacados en la zona recuperar las fuerzas y la salud; sin embargo, no se han conservado las antiguas termas, que tal vez subsistieron hasta el siglo XVI. El actual balneario, situado en la margen derecha del río Támega junto a un pequeño puente romano, aprovecha las aguas que brotan a 73º y están recomendadas para afecciones respiratorias, digestivas y músculo-esqueléticas.


Se han identificado con cierta seguridad el cardo (eje norte-sur) que corresponde a la actual rua da Trindade y el decumano (con orientación este-oeste) que pasa por la rua Direita y continúa en dirección al puente romano. En la intersección entre el cardo y el decumano, en la zona ocupada actualmente por la Iglesia Matriz, estaría el foro, plaza pública embellecida con monumentos, de donde proceden los principales restos arqueológicos y epigráficos encontrados. El dios tutelar de esta ciudad fue, a juzgar por los documentos  epigráficos, Júpiter Óptimo Máximo.


El monumento estrella de Chaves sigue siendo el espléndido puente romano sobre el Támega, construido con fábrica de sillería de granito almohadillada en época de Trajano, a finales del siglo I d.C. y principios del siglo II. Tiene 140 metros de largo y se apoya en doce arcos, de los que cuatro están soterrados. Los arcos tienen una luz de en torno a 6.25 metros y 6.10 metros de ancho; los tajamares que se ven hoy en día no son originales, y bien pudo carecer de ellos.


En el centro del puente, sobre dos pilastras modernas adosadas en 1880, se levantan dos columnas honoríficas. Una de ellas, aparecida en el lecho del río Támega en 1980,  es el interesantísimo Padrâo dos Povos, de en torno al año 79 d.C.,  con un epígrafe dedicatorio a Vespasiano, Tito, las autoridades provinciales, la Legión VII y la lista de los diez pueblos indígenas que colaboraron en la construcción del puente. Faltan líneas en las que podría haberse hecho referencia a Domiciano.


IMP CAES VESP AVG PONT / MAX TRIB POT X IMP XX PROCOS IX / IMP VESP CAES AVG F PONT TRIB / POT VIII IMP XIIII COS VI / ... / C CALPETANO RANTIO QUIRINALI VAL FESTO LEG AVG PR PR / D CORNELIO MECIANO LEG AVG / L ARRVNTIO MAXIMO PROC AVG / LEG VII GEM FEL / CIVITATES X / AQUEFLAVIENSES AOBRIGENS / BSALI COELERNI EQUAESI / INTERAMICE LIMICI AEBISOC / QUARQUERNI TAMAGANI

En el antiguo palacio de los duques de Braganza se encuentra el Museu da Regiâo Flaviense, que alberga dos colecciones de interés arqueológico: una correspondiente al período prerromano y otra al período romano, con inscripciones epigráficas, numismática, cerámica común, estatuillas, objetos de adorno, materiales de construcción, etc.


A cuatro kilómetros de Chaves, en la antigua vía hacia Asturica existe otro puente romano, de pequeño tamaño, el denominado Pontón de San Lorenzo.

lunes, 14 de febrero de 2011

Contubernia Gregoriana VII: La villa romana de Riocaldo

En Baños de Riocaldo (Orense), en una zona próxima a la Vía Nova, junto a un río con aguas termales y en una zona fértil del valle, quedan los restos de una pequeña parte de una villa romana perteneciente a un rico propietario, típico ejemplo de villa rural destinada al  uso residencial, ganadero y agrícola. Se construyó a finales del siglo I d.C. y se reformó completamente a principios del siglo III. Poco queda perteneciente a la primera etapa; los muros y estructuras hoy visibles corresponden a los siglos III-V d.C. Se visitan sólo la cocina (con la base de un horno, similar a los hornos de otros yacimientos galaico-romanos, en una esquina) y las termas, ya que están aún sin excavar los dormitorios, el comedor y otras dependencias domésticas y de trabajo de los esclavos.
La zona de las termas consta de vestíbulo, frigidario (ambiente frío, que serviría a la vez de vestuario), tepidario (ambiente templado) y caldario (ambiente caliente), este último con un ábside en el que estaría situada una bañera de agua caliente. El suelo del tepidario y del caldario era de opus signinum (mortero de cal y arena mezclado con piedrecitas y tejas o ladrillos machacados) y bajo él, y sujeto por suspensurae realizadas con ladrillos de 60 centímetros de lado, se encontraba el hipocausto, sistema de calefacción por medio de la circulación de aire caliente producido en la caldera central (praefurnium). El hipocausto que vemos es reconstruido, pero se trata del único ejemplo en los yacimientos gallegos de este tipo de calefacción frecuente en el mundo romano.

Debido a su cercanía a la Vía Nova, algunos piensan que la Villa de Riocaldo pudo ser la mansio (casa de postas u hospedería) denominada en algunos textos latinos Aquis Originis (Itinerario de Antonino), en la que se proporcionaría alojamiento y termas a los transeúntes. Aquis Originis debería su nombre a la existencia del manantial de aguas calientes que surge del río Caldo en el lugar de Baños, cerca de la villa romana y que sería utilizado libremente por los viajeros. Otros autores piensan que la mansio está todavía por descubrir.
Las aguas termales que brotan junto a la actual playa fluvial son excelentes para los problemas reumáticos, dermatológicos y respiratorios.

domingo, 13 de febrero de 2011

Contubernia Gregoriana V: La Via Nova y su inmensa concentración de miliarios

La denominada Via Nova (Vía XVIII del Itinerario de Antonino) fue construida a finales del siglo I d.C., en época de Vespasiano y Tito, para unir las zonas mineras de los ríos Sil, Lor y Bibei con Braga (Bracara Augusta) y Astorga (Asturica Augusta), capitales romanas de sus respectivos conventos jurídicos, que distaban una de otra doscientas diez millas romanas (algo más de trescientos kilómetros).

Se conserva bien en algunos tramos, entre ellos el más próximo a Ponte Nova, que baja, con una pendiente del seis por ciento, a lo largo de tres kilómetros hacia Baños de Riocaldo. Su anchura alcanzaba entre cinco y siete metros, de manera que podían cruzarse dos carros. El firme era de cantos rodados recubiertos con arena. Para su construcción, en la ladera del monte, se cortó la roca por un lado y se levantó un muro de contención por el lado opuesto. El camino actual, rehabilitado no al gusto de todos, es más estrecho (corresponde a un camino medieval que sigue el mismo trazado) y transcurre en una cota más honda (hasta tres metros más abajo), por lo que quedan sobreelevados los cortes en la roca que marcan la rasante de la calzada antigua, de manera que se reconocen bien las partes romanas por su mayor anchura, restos de piedras sueltas y los muros de contención y los cortes en la roca.

Es extraordinario el número de miliarios conservados en esta calzada. A Ponte Nova se han trasladado dieciocho miliarios (completos o rotos) desde Lama de Picón (milla XXXV de la Via Nova) y Chan dos Pasteroques (milla XXXVI). Están dedicados a varios emperadores (Adriano, Caracalla, Marco Aurelio, Majencio, Juliano…) y se fechan entre finales del siglo II y finales del IV. Aunque algunos no tienen epígrafe, en otros se conserva la dedicatoria al emperador y la distancia en millas a Bracara Augusta.

Subiendo desde Ponte Nova se llega al regato llamado Mixaceira (o del Crasto), donde quedan restos del estribo de un puentecito de época romana, luego a Chan dos Pastoreques (en el que se sitúa un  miliario dedicado en el 307 d.C. a Constantino I  y de donde se llevaron siete miliarios a Ponte Nova),  Lama de Picón (con un miliario del 293 d.C. dedicado a Constancio I en el lugar, ya que los otros nueve fueron también trasladados) y finalmente Portela de Home.



En el lugar donde estuvo la aduana portuguesa de Portela existen ocho miliarios que marcan la milla XXXIV de la Via Nova. Están dedicados a Tito, Domiciano, Caracalla y otros emperadores.  Saliendo ya del Parque Natural de Baixa Limia-Serra do Xurés y continuando junto al río Homem, ya en el Parque de Peneda-Gerês, se ven los estribos de un puente romano y unos kilómetros más adelante (en la milla XXXIII), agrupados,  veinte miliarios más.

El Patronato Provincial de Turismo de Orense propone un itinerario cultural  por esta Via.

Bibliografía recomendada:
P. Barciela Garrido-E. Rey Seara, Xacementos arqueológicos de Galicia, Ed. Xerais, Vigo 2000.
X. Carballo Arceo, Arqueoloxía de Galicia. Itinerarios polo pasado, Ed. Nigratrea, Vigo 2006.