martes, 25 de septiembre de 2012

Cruzar el charco de noche es muy arriesgado...

      Los Dardanelos (el antiguo Helesponto) es el nombre del estrecho que comunica el mar Egeo con el mar de Mármara, separando Europa de Asia. En su punto más estrecho, de algo más de 1.500 metros, se encontraba en el lado europeo Sesto y en el asiático Ábidos.
       En una torre de Sesto vivía Hero, una sacerdotisa de Afrodita, que cada noche encendía una lámpara para guiar hacia ella en la oscuridad a su amado Leandro, que vivía en Ábidos, y era buen nadador, pues hacía la travesía sin necesidad de barco. Una noche, una tempestad apagó la luz y Leandro no consiguió alcanzar con vida la orilla opuesta. Cuando Hero vio con la luz del día el cadáver de su amado arrojado por el mar al pie de su torre, se suicidó tirándose desde lo alto.



         Mucho tiempo después, Lord Byron, el poeta romántico y filoheleno, cruzó a nado, sin mayores problemas, desde Sesto hacia Ábidos, con la historia de Hero y Leandro en su mente. Después escribió un poema: Written after swimming from Sestos to Abydos:

 If, in the month of dark December,
Leander, who was nightly wont
(What maid will not the tale remember?)
To cross thy stream, broad Hellespont!

If, when the wintry tempest roared,
He sped to Hero, nothing loath,
And thus of old thy current poured,
Fair Venus! how I pity both!

For me, degenerate modern wretch,
Though in the genial month of May,
My dripping limbs I faintly stretch,
And think I've done a feat today.

But since he crossed the rapid tide,
According to the doubtful story,
To woo -and -Lord knows what beside,
And swam for Love, as I for Glory;

'Twere hard to say who fared the best:
Sad mortals! thus the gods still plague you!
He lost his labour, I my jest;
For he was drowned, and I've the ague.




         A Lord Byron le esperaba una muerte menos romántica, en la cama y tras crueles sangrías. Sin duda la de Leandro le habría gustado más...

viernes, 21 de septiembre de 2012

Breve historia de Grecia antigua

           La historia de los griegos, pueblo de origen indoeuropeo, comienza con la denominada civilización micénica, que recibe su nombre de Micenas, en el Peloponeso, una de las ciudades más importantes en el largo período que se extiende aproximadamente entre los siglos XVI y XII a.C. Se trata de una sociedad de carácter feudal, con un rey a la cabeza, nobles y altos funcionarios y el pueblo trabajador, formado por hombres libres, y, en la escala más baja de la jerarquía social, los esclavos. Estaba organizada en torno a los denominados "palacios", como Micenas, Pilos o Tirinto, centros administrativos formados por numerosas estancias abiertas a patios interiores, destinadas a residencia, representación, almacenamiento o trabajo manual. 

La  llamada "Máscara de Agamenón"


          En torno a 1.250 a.C. los palacios se incendian sin que conozcamos bien los motivos, y comienza la denominada época oscura (hasta 776 a.C., fecha de los primeros Juegos Olímpicos), de la que poco sabemos, porque se perdió la escritura con la que se llevaba anteriormente la contabilidad de los palacios (el llamado Lineal B, gracias al cual conocemos el griego más antiguo, el llamado micénico). En estos siglos oscuros  se sitúa la legendaria guerra de Troya, cuyo recuerdo se mantuvo vivo gracias a la transmisión oral, hasta que Homero (siglo VIII a.C.) lo fijó en su poema épico La Ilíada. La creación del alfabeto, adaptado de un silabario fenicio,  en el siglo IX a.C., tal vez en la isla de Rodas, es un hecho de fundamental importancia para nuestro conocimiento de la historia de Grecia a partir de ese momento.

Troya- Muralla

             La época arcaica (776a.C.-490 a.C.) marca el comienzo de las grandes colonizaciones griegas, hacia Asia Menor, la Península Itálica y Sicilia. En esta época se crea y consolida  la denominada pólis, la ciudad-estado griega, cuyos ideales son autonomía, autarquía y libertad. Pese a su fragmentación política, los griegos se consideran un pueblo, porque comparten lengua, religión y costumbres, frente a los denominados bárbaros. Ya en el siglo VI a.C., Atenas y Esparta destacan como las dos ciudades-estado más significativas e importantes de la Grecia antigua. Se desarrolla mucho el comercio en ciudades como Atenas o Corinto, se extiende el uso de la moneda, se comienzan a fijar las leyes por escrito. En esta época surgen, como géneros literarios, la poesía épica, la poesía lírica y la filosofía.

Kouros de Sunio



        La época clásica (490 a.C.-323 a.C.) comienza con las llamadas Guerras Médicas (años 490 y 480 a.C.), en las que los griegos, capitaneados por atenienses y espartanos, consiguen evitar ser convertidos en súbditos de los entonces poderosísimos persas. Atenas se enriquece con estas  victorias, construye una gran flota y despliega una política expansionista y de conquista de nuevos mercados que  acaba desembocando en una guerra con Esparta, ya que Corinto y Mégara, dos ciudades aliadas de Esparta, estaban siendo  muy dañadas en su comercio. La denominada Guerra del Peloponeso, que enfrenta a los atenienses y sus aliados contra Esparta y sus aliados, dura casi treinta años (431-404 a.C.) y acabó con la derrota de Atenas, sin que Esparta fuera capaz de mantener su dominio en Grecia durante un largo período de tiempo.

Acrópolis de Atenas


          El siglo V a.C. es en Atenas el llamado siglo de Pericles (dirigente de la ciudad entre 443 y 429 a.C.), el mejor momento de su historia en política, literatura, filosofía, ciencia, arte... Nunca en la historia coincidieron tantos genios juntos en una misma ciudad. Pero la situación de debilidad en que quedaron las ciudades griegas tras el final de la Guerra del Peloponeso fue aprovechada por un rey del norte, Filipo de Macedonia, para someterlas a su dominio, de manera que Grecia se convierte, al fin, en una unidad política. El hijo de Filipo, Alejandro Magno, antes de morir en 323 a.C., añade a su imperio Oriente Próximo, de Egipto a la India, logrando una enorme extensión de la  cultura y la lengua griega, que se convierte en vehículo de comunicación equivalente al inglés en nuestros días. 

          A la muerte de Alejandro comienza la época helenística (323-31 a.C.), durante la cual los sucesores de Alejandro se reparten su imperio, creando nuevos reinos y centros culturales que desplazan a Atenas, como Alejandría, Pérgamo y Antioquía. Pero cuando en el siglo II a.C. los romanos comiencen la anexión a su imperio de Grecia y los reinos helenísticos, adoptarán la cultura griega y la extenderán a sus propios dominios. 

Pérgamo- Teatro


          El período grecorromano se extenderá entre 146 a.C. (fecha en que cae Corinto) y 393 d.C., cuando a la muerte de Teodosio (395 d.C.)  en Imperio Romano se divide en dos: el de Oriente, que durará hasta  1453, y el de Occidente, de vida mucho más breve (476).

Mosaico de Santa Sofía- Estambul







jueves, 13 de septiembre de 2012

"Medea", del Ballet Nacional de España, gratis





Entrada libre hasta completar aforo (490 butacas).
Lunes 17 de septiembre, 19 horas.
Teatro de la RESAD,
Avenida de Nazaret 2,
28009 Madrid.
Más información:  Medea 

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Los dioses nos saludan en el curso que comienza.

         Son casi imprescindibles en todo palacio y jardín a la francesa o a la italiana que se precie. Están por todas partes del mundo occidental, y no sólo en en el arte. Este curso nos dan la bienvenida desde el Jardín de Verano de Pedro el Grande en San Petersburgo, en Rusia, y nos invitan a acercarnos a ellos y a la cultura a la que deben su aspecto y sus mitos.
          Diríase que se encuentran en La Granja de San Ildefonso, El Retiro o El Capricho y no a más de 4.000 km. de distancia de Madrid...




Afrodita


Apolo

Todas las fotos son de Rosa Mariño.



viernes, 22 de junio de 2012

Yaourtópita

Celebrar unas notas estupendas en Selectividad merecía algo especial. Cocina griega, naturalmente, y ligera, porque ha llegado el calor. Hay algunos ingredientes que no pueden faltar en su repostería: yogur, limón y miel. Esta es la receta de la yaourtópita (así llamada aunque no lleve hojaldre y entre nosotros sea más bien un bizcocho), para quien se decida a hacerla en casa: 



       Para la tarta (8/10 personas):
2 yogures griegos naturales
3 vasos de yogur de harina con levadura
2 vasos de yogur de azúcar
medio vaso de yogur de aceite (de oliva suave o girasol)
3 huevos
la ralladura de uno o dos limones

      Para el almíbar: 
70 gr. de azúcar blanco granulado
el zumo de dos limones
2 cucharadas grandes de miel griega

      Para adornar:
almendras tostadas enteras o fileteadas

 Forrar con papel vegetal un molde de 20 cm. y base desmontable. 
Poner en un cuenco grande y mezclar bien los yogures, el aceite, los huevos, la harina y la ralladura de limón. Verter la mezcla en el molde e introducirla en el horno previamente calentado a 180º durante casi una hora (sin encender el grill, para que la masa suba y vigilando que no se queme, hasta que al pinchar la tarta con un palito o aguja salga limpio). 
Colocar mientras en un cazo el zumo de limón con el azúcar granulado, llevarlo a ebullición y hervir a fuego lento tres minutos, removiendo el almíbar con una cuchara de madera . Añadir y disolver la miel. 
Cuando esté lista la tarta, extraerla del molde, pinchar la parte superior haciéndole orificios y verter por encima el almíbar. Dejar que se enfríe y adornar la tarta con las almendras.

Καλή όρεξη!   (¡buen provecho!)

domingo, 3 de junio de 2012

La manzana más alta

          La manzana es un fruto apetecible . En este sentido, la primera que suele venir a la mente es la de Eva, el fruto prohibido por la que entró el mal en el mundo según el libro del Génesis, pero, en la propia mitología griega, son célebres las manzanas de las Hespérides (regalo de Gea a Hera con ocasión de su boda con Zeus), la manzana de la Discordia (con la que Eris sembró cizaña entre Hera, Afrodita y Atenea), o las manzanas de oro regalo de Afrodita con las que Hipómenes consiguió casarse con Atalanta. En el mundo de Safo, y en el marco de unas nupcias, la muchacha que contrae matrimonio es el fruto que cosecha el novio.


 
Οἶον τὸ γλυκúμαλον ἐρεύθεται ἄκρωι ἐπ᾿  ὕσδωι,
ἄκρον ἐπ᾿  ἀκροτάτωι, λελάθοντο δὲ μαλοδρόπηες,
οὐ μὰν ἐκλελάθοντ᾿ , ἀλλ᾿ οὐκ ἐδύναντ᾿  ἐπίκεσθαι.
(Safo, 224 Page) 

Como la manzana dulce que enrojece en lo alto de una rama,
alta en lo más alto, y  la han olvidado los que las recogen...
no, no  la han olvidado, es que no podían llegar a ella.


      Hay quienes opinan que este fragmento de Safo formaría parte de un epitalamio, una canción de boda, y estaría en labios de las amigas de la novia, alabando su belleza en sazón (está adquiriendo su rojo color) y su condición, que la ha mantenido fuera del alcance de cualquiera (una alabanza para el novio que se la lleva ahora). Pero podria referirse también a una mujer a la que se le va pasando el tiempo sin encontrar pretendientes; no por falta de méritos, parece, sino porque ellos no están a su altura.
´        Esta última es la interpretación que hace del poema Angelo Branduardi en su hermosa canción titulada La raccolta (La cosecha), inspirada en Safo. La muchacha, cuando llegan los cosechadores, espera con curiosidad  a ver quién la recoge, pero sin éxito: 
 Calde notti l'estate con sè
ci ha portato già,
rossi fuochi hanno acceso
su ogni campo per ballare...
Della raccolta è il dolce tempo
da domani il grano cadrà
e curiosa anche tu
ti chiedi chi ti coglierà...
Son tornati sui campi
in lunghe file per ballare
fino all'alba hai spiato
i loro fuochi da lontano...
Della raccolta è il dolce tempo
la calda estate finita è già...
e curiosa anche tu
aspetti chi ti coglierà...
Sei la spiga più bella
che hanno scordato di tagliare
sei la mela più alta
che nessuno mai raggiungerà...
Passato è il tempo della raccolta
la calda estate finita è già
e curiosa ancora tu
aspetti chi ti coglierà...
(El verano nos ha traído consigo cálidas noches; han encendido fuegos rojos en todos los campos para bailar. Es el dulce tiempo de la cosecha, desde mañana caerá el grano, y curiosa también tú te preguntas quién te cogerá. Han vuelto a los campos en largas filas para bailar; hasta al alba has espiado sus fuegos desde lejos. Es el dulce tiempo de la cosecha, el cálido verano ha terminado ya, y curiosa también tú esperas a quien te ha de coger. Eres la espiga más bella que han olvidado cortar, eres la manzana más alta que ninguno alcanzará nunca. Ha pasado el tiempo de la cosecha, el cálido verano ha terminado ya y curiosa todavía tú esperas a quien te ha de coger).

         Branduardi parafrasea la metáfora sáfica. La lesbia nos asombra con lo que es capaz de decir de forma tan concisa, aquí y en otros fragmentos en que recurre a la Naturaleza para reflejar el ardor del deseo, la soledad, la pérdida de la virginidad, el alejamiento de la madre... No se puede decir más con menos palabras.