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jueves, 22 de septiembre de 2011

Alfabetos


El primer alfabeto de la historia (entendiendo por alfabeto un sistema de signos que expresan sonidos individuales del habla) es el alfabeto griego, adaptación de un silabario fenicio (los fenicios poseían colonias comerciales por todo el mundo griego), convirtiendo alguno de sus signos -que notaban consonantes innecesarias en griego-  en notación de vocales. Ya los mismos griegos lo denominaron φοινικήϊα γράμματα (o σημεῖα), “letras fenicias”. El origen semítico del alfabeto griego es evidente tanto en sus formas, como en sus nombres y orden.
 


El historiador griego Heródoto (V, 58-61) atribuye a Cadmo, el mítico rey de Tiro que llegó a Tebas  (Beocia) en busca de su hermana Europa, raptada por Zeus, la introducción en Grecia del "alfabeto" fenicio que luego fueron modificando los griegos, mientras que Esquilo en su Prometeo Encadenado lo consideró obra del titán  benefactor de la humanidad, y otros atribuyeron su invención a las Musas, o incluso al dios Hermes, reconociendo de esta manera la enorme importancia del alfabeto y la escritura.




Las inscripciones griegas más antiguas que conservamos (siglo VIII a.C.) y la forma de las letras hacen suponer que la adaptación se llevó a cabo en el siglo IX a.C. El desarrollo del alfabeto griego, con signos consonánticos y vocálicos, no ha sido superado por ningún otro tipo de escritura hasta nuestros días. Aunque en Grecia hubo algunas variantes locales, el tipo clásico quedó fijado en Atenas a finales del siglo V a.C. : Α  Β  Γ  Δ  Ε  Ζ  Η  Θ  Ι  Κ  Λ  Μ  Ν  Ξ  Ο  Π  Ρ  Σ  Τ  Υ  Φ  Χ  Ψ  Ω.

Originariamente, el griego se escribía sólo en mayúsculas, sin separar palabras y de derecha a izquierda,  al igual que hacía el fenicio, como puede verse en el texto original de la célebre "Copa de Néstor" (seguido de una posible reconstrucción). 


Luego comenzó a escribirse una línea de derecha a izquierda, la siguiente de izquierda a derecha, la siguiente de derecha a izquierda y así sucesivamente, tal como ara los campos un buey ( βουστροφηδόν), como en el fragmento que sigue de las  Leyes de Gortina.

Finalmente se impuso la dirección de izquierda a derecha que continuamos usando.

El alfabeto latino procede de una variante occidental del alfabeto griego importada por los etruscos, quienes modificaron algunas letras. Nosotros utilizamos letras que no se emplearon en época antigua (j,  ñ, w, z) y distinguimos u y v.



Griegos y romanos antiguos empleaban únicamente las mayúsculas o unciales; la minúscula en Grecia se generaliza a fines del siglo IX d.C., para conseguir mayor ahorro en los soportes de la escritura, escasos y caros,  y permitir una copia más cómoda y rápida: α  β  γ  δ  ε  ζ  η  θ  ι  κ   λ  μ  ν  ξ  ο  π  ρ  σ ς  τ  υ  φ  χ  ψ  ω.


Deriva también del alfabeto griego el alfabeto cirílico, creado por Cirilo y Metodio, que tradujeron al antiguo eslavo la Biblia en el siglo IX d.C. Este alfabeto tiene más letras que los alfabetos griego y latino  y sigue en uso en, por ejemplo,  Rusia, Bulgaria y Serbia.


Enlaces prácticos de interés:
Escribir en griego clásico con Windows.
El rap del alfabeto griego.
Leer griego.
Escribir a mano el alfabeto griego.

sábado, 17 de septiembre de 2011

3.500 años. Notas sobre la historia del griego y sus dialectos


El griego es una lengua indoeuropea. Nos es conocida en su forma más antigua (1500-1250 a.C.) en el denominado griego micénico, escrito en tablillas de arcilla en las que se llevaba la contabilidad de los palacios empleando el sistema de escritura denominado Lineal B, descifrado en 1952/53 por Michael Ventris, en colaboración con John Chadwick.

Tablilla de Micenas (ca. 1250 a.C.)

 El alfabeto griego se crea en el siglo IX a.C.

Inscripción en bronce de Samos

Desde el principio de la tradición escrita, el griego aparece bajo formas múltiples, no es una lengua unitaria: cada región, cada ciudad tiene su propia habla local, escrita en actas oficiales o privadas; cada género literario tiene su lengua particular, y cada autor, en los siglos VI-V a.C., trata esta lengua de una manera especial (lenguas literarias: lengua homérica, lenguas de los poetas líricos, lengua de la tragedia ática, lengua de la comedia ática, prosa jónica, prosa ática..). Estas formas diversas de griego se agrupan en un pequeño número de familias que llamamos dialectos. A partir del siglo IV a.C. la influencia de la koiné jónico-ática se extiende sobre Grecia entera; hasta el siglo II a.C. las inscripciones locales demuestran que los que las han escrito conocían la koiné.

Inscripción de Teuquira (Libia)

Conocemos los dialectos griegos no sólo gracias a las inscripciones, sino también a la literatura y a los primeros filólogos, que reunían léxicos y glosas (explicación del significado de una palabra). Son cuatro los grandes grupos dialectales:
I.                          Jónico-ático: el ático es la lengua del Ática, la región de Atenas; el jónico se hablaba en Eubea, la mayoría de las islas Cícladas (excepto Milo, Tera, Cárpatos, Cos y Rodas), la zona sur de Asia Menor  frente a Grecia, Halicarnaso, Esmirna, Focea, en la Calcídica, el Helesponto, Sicilia, Italia (sobre todo en Cumas) y en el sur de la actual Francia (Marsella y Agdes, colonias jónicas).
II.                       Arcadio-chipriota y panfilio: no forman una masa compacta y son conocidos sólo por inscripciones; en Grecia, el arcadio ocupa una zona central montañosa en el Peloponeso aislada del mar, mientras que  el chipriota se hablaba la lejana isla de Chipre, situada en el extremo oriental del Egeo; el panfilio se hablaba en la zona de Aspendos, en Asia Menor.
III.                    Eolio: dividido en eolio de Asia, tesalio y beocio: El lesbio, la lengua de la isla de Lesbos, fue empleado en la literatura por los poetas Safo y Alceo en el siglo VI a.C.; el tesalio se hablaba en Tesalia, zona de cría de animales pero sin literatura propia; el beocio era el dialecto de Beocia y fue la lengua de la poetisa Corina.
IV.                    Grupo occidental (dorio y lenguas del noroeste): ocupan el resto de las tierras continentales en que no se hablaba eolio, arcadio o ático: el dorio era el dialecto de Esparta, Mesenia, la Argólida y Corinto, de algunas islas Cícladas, Creta, algunas colonias del Ponto Euxino como Calcedón o Bizancio,  de Cirene, al norte de África, de Siracusa en Sicilia, de Síbaris, Crotona y Metaponto en la Magna Grecia; entre las lenguas del noroeste se encuentran las de la Fócide, la Lócide, Etolia, Acarnania y el Epiro.



La koiné es la lengua que se habla en Grecia a partir de la época de Alejandro Magno (quien murió en 323 a.C.), entendida en todos los lugares en que se hablaba griego. Su base es el ático, que acabó desplazando a las demás hablas locales. En época helenística, el griego (también llamado helenístico) se hablaba desde Sicilia hasta el Indo, incluyendo Egipto y las costas del Mar Negro.

Inscripción de Nicópolis (Grecia)
El griego común tras su paso por distintos períodos en su historia (imperial, bizantino, moderno) es lengua oficial en la actualidad en Grecia y Chipre, y se habla en zonas del sur de Albania, sur de Italia (Grecia Salentina y Reggio Calabria), Georgia y Ucrania  y en numerosos países que han recibido emigrantes griegos (Francia, Gran Bretaña, Alemania, Estados Unidos, Canadá, Australia, Brasil, Chile, Argentina, Uruguay), con el nombre de dimotikí (“popular”) tras haberse impuesto sobre la artificial lengua purista (kazarévusa) del siglo XIX. Cuenta con en torno a quince millones de hablantes.









           Prensa griega