Mostrando entradas con la etiqueta villa de Riocaldo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta villa de Riocaldo. Mostrar todas las entradas

lunes, 21 de febrero de 2011

Contubernia Gregoriana XI: Xurés-Gerês, Reserva de la Biosfera

Xurés-Gerês es una de las reservas transfronterizas de la Unión Europea, declarada por la UNESCO en 2009 Reserva de la Biosfera por la variedad de sus ecosistemas de bosque y turbera y el considerable número de especies endémicas existentes bajo la influencia conjunta del clima oceánico y mediterráneo. Atlántico por la humedad, mediterráneo por la temperatura y semialpino por la altitud.



Uno de los accesos al Parque Natural Baixa Limia-Serra do Xurés (con Centro de Interpretación en Lobios) se realiza desde Ginzo de Limia por la carretera comarcal OU-301 hasta Bande; otro, desde Orense, por la OU-540. En estas tierras hay restos de todos los pueblos que las han habitado desde la antigüedad: dólmenes, castros, el campamento romano y la mansio de Aquis Querquennis, con el Centro de Interpretación "Aquae Querquennae-Via Nova", la villa romana de Riocaldo (o mansio de Aquis Originis), la calzada XVIII o Via Nova con numerosísimos miliarios, la iglesia sueva de Santa Comba de Bande, construcciones populares como refugios de pastores, molinos, fuentes, hórreos, cruceros, muros, caminos... y también bellezas naturales como las aguas termales del río Caldo (con la villa balneario de Lobios), la cascada de A Fecha, miradores naturales con vistas a sierras de abruptas cimas o montes de formas suaves, granito cubierto de monte bajo en las cumbres, robledales en el valle y bosques de galería junto a los cauces fluviales. Es tierra de lobos, nutrias, corzos y cabras montesas.
El Limia ha excavado un pasillo natural, pero no es él quien marca la frontera: la raia seca se sitúa en lo alto de las sierras: O Laboreiro, Queguas, Quinxo, Santa Eufemia, O Xurés y O Pisco.

lunes, 14 de febrero de 2011

Contubernia Gregoriana VII: La villa romana de Riocaldo

En Baños de Riocaldo (Orense), en una zona próxima a la Vía Nova, junto a un río con aguas termales y en una zona fértil del valle, quedan los restos de una pequeña parte de una villa romana perteneciente a un rico propietario, típico ejemplo de villa rural destinada al  uso residencial, ganadero y agrícola. Se construyó a finales del siglo I d.C. y se reformó completamente a principios del siglo III. Poco queda perteneciente a la primera etapa; los muros y estructuras hoy visibles corresponden a los siglos III-V d.C. Se visitan sólo la cocina (con la base de un horno, similar a los hornos de otros yacimientos galaico-romanos, en una esquina) y las termas, ya que están aún sin excavar los dormitorios, el comedor y otras dependencias domésticas y de trabajo de los esclavos.
La zona de las termas consta de vestíbulo, frigidario (ambiente frío, que serviría a la vez de vestuario), tepidario (ambiente templado) y caldario (ambiente caliente), este último con un ábside en el que estaría situada una bañera de agua caliente. El suelo del tepidario y del caldario era de opus signinum (mortero de cal y arena mezclado con piedrecitas y tejas o ladrillos machacados) y bajo él, y sujeto por suspensurae realizadas con ladrillos de 60 centímetros de lado, se encontraba el hipocausto, sistema de calefacción por medio de la circulación de aire caliente producido en la caldera central (praefurnium). El hipocausto que vemos es reconstruido, pero se trata del único ejemplo en los yacimientos gallegos de este tipo de calefacción frecuente en el mundo romano.

Debido a su cercanía a la Vía Nova, algunos piensan que la Villa de Riocaldo pudo ser la mansio (casa de postas u hospedería) denominada en algunos textos latinos Aquis Originis (Itinerario de Antonino), en la que se proporcionaría alojamiento y termas a los transeúntes. Aquis Originis debería su nombre a la existencia del manantial de aguas calientes que surge del río Caldo en el lugar de Baños, cerca de la villa romana y que sería utilizado libremente por los viajeros. Otros autores piensan que la mansio está todavía por descubrir.
Las aguas termales que brotan junto a la actual playa fluvial son excelentes para los problemas reumáticos, dermatológicos y respiratorios.