Mi imagen de madre (mitológica) predilecta no es la de la sufridora Penélope, a la que su hijo (que ya se considera "mayor") manda aplicarse a sus tareas, sino la de Dánae cuando, en mitad de la noche y navegando por el mar a la fuerza, dentro de un simple arcón, a merced de los vientos (Acrisio, su padre, la ha arrojado al
mar para que mueran ella y el pequeño destinado a causarle, aún de forma involuntaria, la muerte), saca fuerzas de flaqueza y le canta una nana al
pequeño Perseo, con la que intenta adormecer a los elementos: Duerme, criatura, y duerma el mar, y duerma la desgracia carente de medida... (Simónides, 543 PMG).
Una madre sin miedo es un hijo sin miedo.
Una madre sin miedo es un hijo sin miedo.
Museo Arqueológico de Tarento |
Museo del Cerámico (Atenas) |
(Sobre las canciones de cuna griegas, Rosa Mª Mariño, "Canciones de cuna griegas" en Más cerca de Grecia 12-13 (1997), pp, 163 ss.)
¿Se puede encontrar ese texto sobre las canciones de cuna griegas digitalizado? Me encantaría tener acceso a él.
ResponderEliminarNo, pero puedo enviártelo escaneado.
ResponderEliminarNo me gustaría molestarte con eso pero sí que me gustaría leerlo y me imagino que no seré la única. Cuando tengas un rato, ya lo publicas. Muchas gracias.
EliminarYa está accesible: https://www.academia.edu/11109111/Canciones_de_cuna_griegas
EliminarMuchísimas gracias, Rosa. Me lo bajo ya mismo.
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